Un blog para compartir mis recetas favoritas, caseras, sanas y de primera calidad.
En casa preparamos distintos pasteles de carne o pescado, la mayoría de las veces con lo que sobre un guiso o de un asado, por lo cual la receta siempre cambia. Pero hoy os dejo una versión más “gourmet” que suelo preparar cuando tengo invitados en casa y poco tiempo para preparar la cena, lo he llamado con el nombre francés de “parmentier”, suena más fino, ¡¿no?!
Como todavía me quedaban patatas moradas del huerto de mi tía (ya os la he enseñado aquí), las aproveché porque además de perfectas para preparar puré le dan un aspecto todavía más espectacular al plato.
Y con el sabor increíble del pato confitado, puede ser un plato de fiestas o de celebraciones especiales. El toque de crujiente de las avellanas completa el plato y me parece importante conservarlo (incluso si no son avellanas pueden ser nueces o almendras o piñones).
Espero os guste, os dejo con la receta, ya veis, muy sencilla.
PARMENTIER DE PATO CONFITADO
Y PATATAS MORADAS
para 2 personas
600g de patatas moradas (también valen normales, de las para hacer puré)
1 tacita de café de leche desnatada
1 pata de pato confitada
6 escaloñas
1 cc* de aceite de oliva
1CS** de avellanas
Sal, pimienta
Cebollino (opcional)
Pasamos las patatas por agua y las colocamos en una cazuela con abundante agua fría y una buena cantidad de sal. Calentamos y cuando esté hirviendo el agua contamos unos 15/20 minutos de cocción. Comprobaremos que están hechas pinchando con un cuchillo. Dejamos que se templen para poder pelarlas.
Colocamos la pata de pato confitada en una fuente apta para horno y la horneamos a 160º durante unos 15 minutos hasta que toda la grasa se haya desecho. Dejamos que se temple y quitamos toda la carne, la cortamos en trocitos y la reservamos.
Pelamos las escaloñas, las picamos finitas y las doramos en una sartén con el aceite de oliva. Cuando estén, les añadimos el pato desmigado y reservamos al calor.
En una sartén sin materia grasa, tostamos las avellanas para poder pelarlas. Y las picamos con un cuchillo para obtener migas grandes.
Pelamos las patatas, las pasamos por el pasapurés y añadimos leche caliente hasta obtener la textura que nos guste. Salpimentamos al gusto.
Con la ayuda de un círculo, colocamos un poco de puré de patatas, después una capa de pato confitado mezclado con escaloñas y terminamos con otra capa de puré de patatas.
Para decorar, espolvoreamos unas cuantas avellanas tostadas y picadas y decoramos con un poco de cebollino.
Se sirve sin esperar para comerlo caliente (o lo dejamos en el horno a 150º durante unos 10 minutos, ¡ojo que el plato de presentación tiene que ser apto para horno!)
Algunas informaciones útiles o no tan útiles
* cc: cucharita de café
** CS: Cuchara Sopera
