Un blog para compartir mis recetas favoritas, caseras, sanas y de primera calidad.
Hace un par de meses, mis suegros vinieron a visitarnos (más que nadie, a la peque de la casa jejeje) y procuramos prepararles cosas un pelín originales, muy distintas de lo que suelen comer en su casa. Además no sé si también os pasa a quienes tenéis blog de cocina pero el nivel de las expectativas entre los comensales es altísimo.
Queríamos aprovechar el potecito de peladilla que nos sobró del bautizo de Polyanna de una manera distinta. Y como eran mis suegros quienes habían regalado la peladilla del bautizo queríamos compartir la experiencia con ellos.
La idea original de esta receta la vi en una revista hace muchos años y cuando la busqué entre mis libretas, no di con ella. Así que fuimos improvisando entorno al tema del pato y de la peladilla… ¡y aquí tenéis el resultado! No sé si me atrevo y os cuento que acabamos lamiendo (si si…) la bandeja del horno después de haber limpiado los platos con pan de castaña que nos sobró del desayuno. Y como postre, comimos El Clásico, ya veis que además plato ligerito jajaja
Si os gusta el pato, os aseguro que esta receta cambiará vuestras vidas y nunca más acabareis la peladilla una tarde de aburrimiento sin pensar primero en preparar este rico plato de carne ;o)
¿Tienes una receta favorita de pato?
MAGRET DE PATO GRATINADO CON PELADILLA
para 4 personas
(y ¡un bebé! porqué ella tampoco dejó nada en el plato)
100g de azúcar blanquilla
2 magrets de pato de unos 500/600g cada uno
10 peladillas + unas cuantas más para decorar
Para preparar el caramelo de peladilla
(puede prepararse con antelación, yo lo hice la noche anterior)
Preparamos un caramelo sin agua. Empezamos calentado una sartén antiadherente y vertemos poco a poco una parte del azúcar procurando formar una capa regular sobre el fondo de la sartén:
A medida que se va derritiendo el azúcar, le vamos echando más hasta que ya no nos quede.
El caramelo va tomando color progresivamente:
y poco a poco vamos moviendo la sartén para que todo el azúcar se acabe de fundir:
Obtenemos un caramelo a punto en unos 3 o 4 minutos:
Cuando lo tenemos así, hay que ir rápido, echamos las peladillas y mezclamos con una espátula de madera.
Inmediatamente, lo volcamos sobre una base de teflón y dejamos que se enfríe:
Cuando esté frío y muy duro, lo partimos en trozos grandes y con un rodillo* lo vamos aplastando hasta obtener unos granitos de caramelo y peladilla:
Lo reservamos:
Para preparar el pato
Primero, con un cuchillo muy bien afilado, damos unos cortes cruzados en la grasa del magret (pero sin llegar a cortar la carne) como en la foto:
Después, en una sartén caliente SIN GRASA sellamos el magret empezando por la parte de la grasa durante unos 5 minutos (hasta que quede dorado y crujiente), vaciamos la grasa que haya soltado el pato y sellamos el lado de la carne un par de minutos más:
Para gratinar el pato
Calentamos el horno a 210º.
Cuando tengamos el pato sellado, lo pasamos en una fuente (o incluso mejor, lo colocamos sobre una rejilla sobre la bandeja del horno, para que vaya soltando su grasa) y lo cubrimos totalmente con el polvo de caramelo y peladilla:
Lo horneamos entre 15 y 25 minutos (dependiendo del punto que más nos guste, en la foto 15 minutos y el otro que se quedó en el horno mientras sacábamos las fotos estuvo 20 minutos y me gustó más… Este tema ya es muy personal) hasta que se haya gratinado y ¡que suelte un olor irresistible!
Lo sacamos del horno, lo tapamos con una fuente y lo dejamos en reposo unos 5/10 minutos.
Servimos el magret cortado en lonchas y decoramos con unas peladillas (y no sale en la foto, ¡pan para rematar el asunto!).
Aprovecho esta receta para participar en el sorteo que organizan Bath And Home Design y Lazy Blog. El premio es un estupendo horno de convección, todavía tienes tiempo, ¡anímate!
Bon profit!
Algunas informaciones útiles o no tan útiles
* Te aconsejo que uses un rodillo y te olvides de la picadora… ¡porqué me cargué la nuestra intentando picar este caramelo!
